Fervenza de Augacaída

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La fervenza de Augacaída es uno de los secretos mejor guardados de la Ribeira Sacra, un auténtico paraíso escondido en medio de un bosque, como todos en esta zona, de ensueño. Es una ruta cortita, no os llevará más de una hora, hora y poco y solo tiene un tramo complicado: hay que bajar agarrándose a unas cuerdas. La subida es directamente escalada. Pero aparte de este tramito, el resto no tiene dificultad. Y la bajada merece la pena.
La ruta empieza en la carretera, por una senda que se adentra en el bosque. Es un camino precioso a través de una antigua ruta de pastores, entre casas derruidas que no son de una antigua aldea, sino refugios de ganado. En algunas todavía resisten las vides. El sendero está indicado, pero ojo, porque parte discurre por el mismo trazado que el tramo del PR-G 162 que une Marce y Atán: para no perderos fijaos en un un cartel que indica la bajada a la fervenza. Puede que esté caído, pero no hay pérdida: se baja justo por donde está el cartel.

Por ese sendero se llega al tramo de las cuerdas, y abajo de todo está la impresionante fervenza de Augacaída, una de las mayores de Galicia, y una gran desconocida. El salto del agua del riachuelo Aguianza es de 40 metros…. realmente impresionante.

Al llegar abajo os encontraréis un paraíso: hay pozas de todos los tamaños, aunque la más hermosa es la grande, donde muere la fervenza. Para volver toca regresar por el mismo camino; ahora al llegar al tramo de cuerdas os tocará escalar, es bastante divertido, y volveréis al sendero principal, por el que llegásteis. Aquí podéis regresar a donde aparcásteis, a la derecha… o seguir a la izquierda hacia el Castro de Marce:  el antiguo poblado celta se asentaba en un lugar mágico, con unas vistas al Miño increíbles, en caída libre de 200 metros. Eso sí, como pasa en la ruta a la fervenza, es un camino precioso y muy fácil… hasta que llegas al último tramo. La subida al castro no es fácil, hay partes en que casi se escala, pero la recompensa merece el esfuerzo. Desde el promontorio donde están los restos del castro el río Miño parece estar al alcance de tu mano, es una vista preciosa.
También es posible acceder a la fervenza desde el río con las rutas de Quinta Sacra en lancha neúmática.
Cómo llegar: Desde Ferreira de Pantón hay que ir hacia la rotonda de entrada al pueblo, donde está indicada la carretera a Eiré, y seguir por ella hasta que el desvío a Santa Mariña (hay dos, coged el segundo). Luego no hay pérdida porque Marce está indicado desde ahí. Al llegar no entréis a la aldea, seguid la carretera, que hace una curva de casi 180 grados y da a la parte baja de la aldea, donde hay otro cartel. Seguid bajando hasta que veais el indicador de la Fervenza.