Archivo de la categoría: Monumentos

Los Escolapios

DSC_0002

El colegio de los Escolapios es, junto al castillo, el edificio más emblemático de la capital de la Ribeira Sacra, Monforte de Lemos. El colegio fue fundado por el cardenal Don Rodrigo de Castro (hijo de la tercera Condesa de Lemos, Doña Beatriz de Castro, y del conde Don Álvaro de Osorio). Rodrigo de Castro fue un personaje relevante: consejero de Felipe II y Felipe III, arzobispo de Sevilla y un importante mecenas de la época. Esta vertiente es la que le llevó a fundar los Escolapios, y para ello ordenó construir este impresionante edificio de traza herreriana. El plano lo trazó un jesuíta, Andrés Ruiz, ayudado por Veremundo Resta, aunque fue sometido a retoques, muchos instigados por el propio cardenal. Finalmente, las obras comenzaron en abril de 1593, y no fueron fáciles: se interrumpieron muchas veces por distintos motivos, y el edificio no se terminó realmente hasta 1910, cuando los Padres Escolapios vendieron un cuadro de Van der Goes y destinaron el dinero a terminar el colegio. Por eso el escudo de las Escuelas Pías luce en el claustro  junto al de los Condes de Lemos, la casa de Alba y el del Cardenal.

El edificio es una joya arquitectónica que alberga, además del colegio, un museo en el que hay dos obras de El Greco: La aparición de la Virgen con el Niño a San Lorenzo y Fray León meditando sobre la muerte.

Castillo de Monforte de Lemos

005

En época medieval, Monforte de Lemos fue una ciudad-fortaleza feudal singular: edificada alrededor de un monasterio y presidida por un imponente castillo erigido en el monte de San Vicente, para dominar todo el valle circundante. Y todo esto aderezado por el río Cabe, a los pies del monte, y una muralla defensiva protegiendo el perímetro. De la muralla, levantada entre los siglos XIII y XV, quedan aún varios tramos, tres torres y tres puertas de las que daban acceso a la antigua ciudad. Pero si algo es característico de Monforte es la impresionante Torre del Homenaje del castillo, desde cuya cima se ve, increíble, todo el Val de Lemos atravesado por el Cabe.

La Torre del Homenaje de Monforte de Lemos se construyó entre los siglos XIII y XV. Acogía las ceremnoias del homenaje, el rito feudal que unía al señor y a su vasallo. Tiene 30 metros de altura y cada una de sus caras mide 13 metros, con muros de 3 metros de grosor: es imponente. Está reformada, pues durante la Gran Guerra Irmandiña (1467-1469) sufrió muchos daños. Junto a la torre está la antigua residencia señorial de los Condes de Lemos, del siglo XVI aunque reconstruida en el XVII, tras sufrir un devastador incendio. Los Condes de Lemos fueron una de las familias nobles más importantes de España. Especial relevancia tuvo la figura del VII Conde, Don Pedro Fernández de Castro, que llegó a ser virrey de Nápoles (1610-1616) y a quien se recuerda como mecenas de Cervantes, Lope de Vega, Quevedo y Góngora. Hoy el condado de Lemos forma parte de la Casa de Alba. Actualmente este edificio alberga parte de las dependencias del Parador de Turismo.

El conjunto arquitectónico se completa con el antiguo monasterio benedictino, cuyos orígenes se remontan al siglo X. Lo edificación actual empezó a construirse en el siglo XVI: la armoniosa plaza del edificio conventual es neoclásica, tanto su fachada como el claustro. La iglesia monacal, de portada renacentista, e interior gótico de transición, tiene unas elaboradas bóvedas, y en uno de sus laterales un coro con órgano de estilo barroco. Destacan las imágenes de Santa Ana con la Virgen y el niño y como un bajorrelieve de origen románico. Actualmente gran parte del edificio monacal alberga el Parador de Turismo de Monforte de Lemos.

Fuente: www.monfortedelemos.es.

San Pedro de Rocas

octubre_018

San Pedro de Rocas es quizá la joya arquitectónica más emblemática de la Ribeira Sacra: su origen, anterior al año 573, lo convierte en el templo más antiguo que tenemos, y todo en él resulta mágico. Hay leyendas sobre su fundación, sobre sus habitantes, sobre su entorno… La fuente de San Benito, por ejemplo, tiene la propiedad de curar las verrugas si metes en el agua la zona afectada mientras rezas un padrenuestro. Sea cierto o no, la fuente es realmente peculiar: el agua no llega a ella desde un manantial, sino desde la ladera, cayendo de forma natural. En en todo el entorno del monasterio hay canales excavados en la roca para recoger el agua, que llega a correr entre las tumbas, por lo que se cree que en tiempos inmemoriales en este templo hubo algún tipo de culto relacionado con el agua. Terrible es otra leyenda, la de la pinga, que asegura que en San Pedro de Rocas se castigaba a las mujeres pecadoras dejando caer una gota de agua sobre su frente hasta que enloquecían.

octubre_017San Pedro de Rocas es un lugar extraordinario y lleno de historia entremezclada de leyendas: tras su etapa prerrománica fue abandonado en el siglo VIII, debido a varios ataques musulmanes. En el año 1007 se escribe un documento que relata que un caballero llamado Gemodus encontró las ruinas del monasterio durante una cacería y decidió quedarse a vivir allí con sus acompañantes. ¿Historia o leyenda? Sin nos ceñimos a los hechos contrastados sabemos que el origen del monasterio, como el de la mayoría de los de la Ribeira Sacra, es eremítico: se asocia a la llegada del cristianismo a Galicia. Su época de esplendor comienza con el rey Alfonso III de Asturias, el Magno, quien dotó al ya entonces cenobio de grandes donaciones que sus sucesores, Alfonso V en 1007, Alfonso VII, Fernando IV y Enrique III mantendrán… y aun aumentarán. En el siglo XII, un terrible incendio arrasa gran parte del monasterio, que fue rehabilitado, y en 1640 sufrirá otro: la obligada reforma le dará el aspecto que hoy conocemos.

octubre_022Entre la iglesia y la casa rectoral hay ocho sepulturas antropomórficas excavadas en la roca, por lo que se cree que aquí estaba el claustro del monasterio prerrománico. La fuente de San Benito está tras pasar el arco del campanario, junto a la entrada del antiguo cementerio parroquial: siguiendo esa calzada se llega a la fuente. La iglesia actual es del siglo XII, y tiene sus tres naves y cabecera excavadas en la roca: es espectacular.

octubre_025

Podéis encontrar más información de interés sobre este magnífico lugar en esta web. Y si os apetece caminar, San Pedro de Rocas está en plena ruta del Camiño Real de Esgos, una auténtica maravilla.

Monasterio cisterciense de Ferreira de Pantón

monasterio ferreira

El Monasterio de las Madres Bernardas de Ferreira de Pantón fue benedictino antes que cisterciense, y siempre estuvo reservado a mujeres. De hecho, es el único de Galicia que desde que se construyó ha mantenido su función primigenia. La primera referencia documentada sobre este monasterio data del año 924, y en 1175 consta su anexión a la Orden del Císter. Es un lugar de clausura, así que para visitarlo debemos respetar el horario marcado: de 11 a 13 y de 16 a 18 horas, todos los días.Las monjas venden dulces a través de un torno, y son un auténtico manjar,

Arquitectónicamente, el monasterio fue erigido a lo largo de cinco siglos. La iglesia románica se levantó en el siglo XII, seguramente sobre algún templo anterior; el claustro se construyó en el siglo XV, y el resto del conjunto arquitectónico se terminó en el XVIII. El recinto está rodeado por una hermosa muralla, y en la entrada aparece el escudo de la Orden del Císter de Castilla. El monasterio tiene dos plantas, con un claustro con arcos de medio punto, y alberga el sepulcro de la condesa Doña Fronilde, que fue abadesa en el siglo II. La iglesia, en ángulo recto con el monasterio, es de planta rectangular, de una sola nave y ábside semicircular.

El monasterio de Ferreira de Pantón es una visita obligada en la Ribeira Sacra: es uno de los edificios más emblemáticos en una zona repleta de joyas arquitectónicas, casi todas románicas.

San Miguel de Eiré

eiré
San Miguel de Eiré

El espectacular templo de San Miguel de Eiré, a pocos kilómetros de la Casa dos Muros, se construyó posiblemente en el siglo X, aunque los primeros vestigios sobre él datan del siglo XII. Aunque en la actualidad solo es una capilla parroquial, en su origen era un monasterio benedictino femenino, del que se sabe que en 1108 estaba dirigido por una abadesa llamada Aldonza. En 1120, el rey Alfonso VII le otorgó carta de inmunidad, y a finales del siglo XIV comenzó su decadencia, al comenzar a ser administrado por seglares que se apropiaron de sus bienes, en lugar de protegerlos.

Arquitectónicamente es una de las joyas del románico de la Ribeira Sacra, y esto es mucho decir en la zona que atesora mayor cantidad de restos románicos de toda Europa. La iglesia tiene una nave de planta rectangular con ábside semicircular y una fachada con dos puertas, una de ellas enmarcada por un arco de medio punto. La puerta norte tiene dos arquivoltas, la exterior con rosetas y el “agnus dei” en el centro, y la interior estriada y decorada con bolas. Está declarada Monumento Nacional desde junio de 1964.